¿Sabías que Cisneros pudo ser Papa?

Así lo afirma Joseph Pérez en su obra “Cisneros, el cardenal de España”

Cisneros tuvo posibilidades de ser Papa. Es algo que no suele señalarse al hablar de la vida y obra de Fray Francisco Ximénez de Cisneros. ¿Hubiera aceptado, en caso de ser propuesto por el colegio de cardenales? ¿Cómo hubiera afectado al devenir de la Iglesia y de España su pontificado?

Recogemos, por su interés, las consideraciones del hispanista francés:

En torno a 1510, la candidatura de Cisneros al papado estuvo a punto de cuajar. Sus admiradores esperaban que fuera elegido después de la muerte de Julio II. El 23 de octubre de 1510, Fernando el Católico le escribía a Jerónimo Vich, embajador en Roma: “Lo que en caso de que muera el papa aveys de trabajar, es que sea papa el cardenal de Spaña, porque es buena persona y de buen exemplo y aficionado a mi y a mi estado […]. Y para que la elección haya efecto fareys todo lo que se pueda facer”. La coyuntura de aquellos años parecía favorable a estos planes. Habían surgido serias diferencias entre Julio II, por una parte, y, por otra, el emperador Maximiliano y Luis XII, rey de Francia. Estos dos últimos entraron en tratos con algunos cardenales y, “como ellos decían por reformar la Iglesia que, in capite et in membris, necesitaba reformación, convocaron concilio general y señalaron lugar en la ciudad de Pisa […] con intención de privar al papa y elegir otro”. Es lo que se llamó el Conciliábulo de Pisa. La reacción de Julio II, apoyado por el rey don Fernando, fue convocar otro concilio en San Juan de Letrán, en el que se condenaría por cismáticos a los cardenales que habían acudido al concilio de Pisa y se les privaría de sus capelos y rentas. En vista de este concilio, don Fernando reunió una comisión de letrados que se celebró en Burgos, el 22 de diciembre de 1511; se trataba en particular de reformar la curia romana y de celebrar periódicamente concilios. En vista del mismo concilio, en febrero de 1512, algunos animaban a Cisneros para que fuese a Roma. El Concilio de Letrán se reunió efectivamente, celebrándose doce sesiones desde el 10 de mayo de 1512 al 16 de marzo de 1517, pero no tuvo los resultados esperados. Mientras se desarrollaba, murió el papa Julio II; el 11 de marzo de 1513 salió elegido como sumo pontífice un miembro de la familia de Médicis, León X. Cisneros no acudió a Roma y, por lo visto, su candidatura no prosperó; ni siquiera fue presentada.

Jospeh Pérez explica también que, de haber vivido algunos años más, Cisneros habría tenido más posibilidades aún de ser elegido Papa en 1522, en lugar de Adriano de Utrecht:

No se puede descartar una perspectiva que ya se había contemplado hacia 1512: la de ver a Cisneros elegido papa en lugar de Adriano. El cardenal de España gozaba en Roma de un prestigio muy superior al del flamenco. ¿Cómo se hubiera comportado el papa Cisneros frente a Lutero y los problemas de la Reforma? Es difícil adivinarlo. Lo que sí es cierto es que, como inquisidor general y arzobispo de Toledo, Cisneros no hubiera firmado, en 1525, el edicto contra los alumbrados. Es probable que también hubiera sido mucho más benévolo con los discípulos españoles de Erasmo, tanto más cuanto que muchos de ellos, y de los más importantes, eran sus amigos y sus colaboradores.

Una España sin Comunidades, tolerante para con los alumbrados, las beatas y la espiritualidad popular, para con las ideas y los seguidores de Erasmo…, es todo el panorama político, intelectual y espiritual de Castilla el que hubiera sido completamente trastornado. Aquella “otra España” progresista que añoraba José F. Montesinos cuando, en la década de 1930, editaba las obras de Alfonso de Valdés, Cisneros la pudo realizar de haber vivido sólo diez años más… No fue así. Desgraciadamente para España.

Joseph Pérez, Cisneros, el cardenal de España, Taurus 2014.